domingo, 14 de junio de 2009

EL COMIENZO DE LA IMAGINACIÓN

"Ciudad de Ho Chi Minh en verano. Un calor asfixiante, se mire por donde se mire."

Talulah Mcpage estaba sentada en una pequeña terraza de un bar donde la bebida base durante todo el día parecía ser el sake.
Ella no podía beber, estaba de servicio.
Un hombre alto con gafas de sol y pelo oscuro pasó por delante de su mesa. Casi imperciptiblemente dejó un papel encima. Talulah dejó un billete y se marchó en dirección contraria a la del hombre. Allí estaba: "C/Mio Shin, 5, puerta segunda, piso tercero.". Quemó el papel.
Al llegar a la dirección marcada llamó y la voz de un conocido amigo de la CIA le abrió la puerta.
El piso era oscuro, con las persianas semi bajadas y humedad.
Lo vió enseguida. El sospechoso estaba sentado en una silla de hierro, atado con cadenas por las manos y los pies y una bolsa negra en la cabeza.
Talulah miró al agente Rafus, quien le hizo un gesto de afirmación. Le sacó la bolsa negra al susodicho sospechoso de planear un ataque bacteriológico contra Massachussets.
El hombre, de mediana edad, pelo rubio y ojos claros la miró. Sus ojos de avaricia se transformaron en ojos de terror al ver la jeringuilla que Talulah sostenía en la mano derecha. J.Sarloos, el sospechoso, conocía esa técnica de la CIA.
- ¿Quieres hablar? - preguntó Talulah.
- ¡No voy a decir nada! - dijo Sarloos.
Talulah le agarró la mano y le insertó superficialmente la jeringuilla en la piel para, acto seguido, soltar una parte del líquido. Sarloos gritó, se retorció y tardó unos minutos en calmarse, tiempo en el cual su brazo se transformó en una masa de piel abierta, sangrante y quemada.
Sarloos volvió a chillar al verlo, e insultó a Talulah.
- Habla - le dijo Talulah, sin ni siquiera inmutarse.
Le agarró la pierna y le clavó la aguja. El hombre empezó a llorar en cuanto ella soltó el líquido.
Sarloos solo podía repetir en un susurro:
- Para, para, para...
- ¡HABLA! - le chilló Rafus al oído.
- ¡Vale, vale, hablaré, lo contaré todo, pero por favor, parad!
Sarloos lo explicó todo.
Rafus lo mató, de un manera más digna. Ya no les era útil. El sospechoso se quedó quieto, con la pierna y el brazo sin piel y un disparo en la sien, limpio y a quemarropa.
Pronto las ratas empezarían la cena.

DESCRIPCIÓN DEL SUEÑO DE UN PERSONAJE

Artemis despertó, apenas sin recordar nada, atado con cadenas a una silla de hierro.
No sabía si tenía los ojos abiertos porque la sala era totalmente oscura y notaba que olia a humedad.
Sentía todo el cuerpo adolorido y notaba la sangre seca por toda la cara.
Intentó recordar como llegó allí, pero en su cabeza solo encontraba imágenes difusas y sin apenas relación.
Recordaba estar en el bosque cuando una voz, extrañamente aguda, le sorprendió dandole un buen golpe en la cabeza. Luego solo recordaba la histérica risa de su secuestrador y la sensación de que lo arrastraban por un pasillo de suelo verde y paredes rojas, llenas de suciedad.
De repente vió como una pequeña raya de luz entraba por lo que parecía ser la ranura de una puerta. Había alguien en el pasadizo.
Artemis levantó la cabeza cuando alguien abrió la puerta.
Por la luz exterior, Artemis solo conseguia distinguir la figura de lo que parecía ser un hombre.
Vió como agarraba algo de un bolsillo. ¿Una pistola?. El hombre levantó el brazo y disparó, directo a la cabeza del chico.
Artemis vió como la bala volaba, a cámara lenta, hacia él, y a la misma velocidad escucho como caía el casquillo, haciendo un ruido que le pareció ensordecedor.
Vió como la bala estaba impactando contra su cráneo y pudo distinguir una macabra sonrisa en la boca del hombre, que le pareció muy familiar.
Justo cuando sintió que los huesos y la sangre salieron volando lo supo. Mayordomo.

MIL PALABRAS: UNA IMAGEN

LIBRO
Lo relaciono con el libro de los duendes, que es lo que busca Artemis inicialmente en la historia y que le ayuda a comprender a estos seres.

LENGUAJE DESCONOCIDO
Lo relaciono con el lenguaje con el que estaba escrito el Libro, que Artemis ha de descifrar.


TROL
Es el ser mágico que trae problemas a la PES al inicio, y el mismo que sueltan para destruir la mansión Fowl.

BELLOTA
Fruto que necesita plantar Canija para completar su ritual mágico y recuperar su magia.

MANSIÓN
La relaciono con la mansión Fowl, en medio del campo.


MUJER EN LA CAMA
Ilustración de la madre de Artemis, que a causa de su enfermedad está siempre en la cama.

EL ALFABETO DE LA NOVELA


Ayuda
Bebida
Cacería
Duendes
Escapar
Fuerza
Guerra
Humanos
Inteligencia
Jugarreta
Karate
Libro

Mayordomo
Niño
Oro
Poderes
Quemaduras
Rescate
Secreto
Tiempo
Ultraje
Valor

Walkie-talkie
Xerox
Yacer
Zafarse

¿PORQUÉ HE ESCOGIDO ESTE LIBRO?¿QUÉ ME SUGIERE EL TÍTULO?

He escogido este libro porque mirando la lista y la temática de todos los libros fue el que más me interesó. Además como tenía una segunda parte lo vi fantástico para tener el segundo como optativo. Vi que se trataba de un libro de fantasía que trataba de duendes y cosas relacionadas, tema que siempre me ha entretenido bastante. Además anteriormente ya havia escuchado algunas cosas sobre este libro y la gran mayoría, por no decir todas, lo dejaban muy bien, por lo que, una vez releí la contraportada en la librería decidí que seria un buen libro.

El título no puede sugerirte demasiado, ya que se trata del nombre del protagonista, como es un nombre relativamente raro y suena a filósofo o por el estilo, la primera vez que lo escuche pensé que se podía tratar de algo de espionaje o una novela fantástica.

LA CONTRAPORTADA

ARTEMIS FOWL

Danny acababa de empezar el instituto. Allí los otros chicos, los llamados "ricos", le insultaban, pegaban y se burlaban de él.
Pero un día todo cambió para Danny, ese día que volviendo del instituto se encontró con aquel misterioso hombre del banco, el misterioso vagabundo que lo nombró Artemis.
Des de ese día algo crece en su interior, algo maligno y fuerte.
Danny no lo lamentaría. Sus compañeros sí.
¿Quieres saber la historia de Danny?
Solo tienes que abrir el libro...

martes, 2 de junio de 2009

RETOS


TABLA SIMBÓLICA

Susurro
Juliet llevaba todo el día oyendo un extraño susurro que la estaba poniendo nerviosa. No se lo comentó a Artemis ni a Mayordomo, que andaban ocupados con sus jueguecillos de capturar duendes. Se tomo un par de Aspirinas, nada común en un Mayordomo, pero necesitaba que esos malditos susurros callasen de una vez. No los entendía, hablaban muy bajo y con voz pausada, podría ser que hablasen una lengua que ella no conocía, pero era difícil determinarlo.
Artemis y su hermano deberían haber llegado hacia dos horas, pero cada vez los susurros se hacían más repetidos, continuados y fuertes, pero seguía sin entender nada. Al poco le resonaban en la cabeza como si tuviese un altavoz en cada lado del cráneo. Juliet chillaba, se retorcía y se arañaba. Se tiró al suelo porque le flaqueaban las piernas.
Seguía chillando cuando Artemis llegó y la encontró en el suelo, retorciéndose entre sangre, que se había causado con las uñas.
Juliet ni se enteró de la presencia del chico, solo escuchaba la voz, que ahora era tan potente que parecía aplastarla.
Artemis no paraba de chillarle a Juliet, pero era inútil, la chica no respondía a nada.
Juliet siguió chillando a esas voces hasta que su corazón no lo aguanto y se retorció por últimas vez, antes de sentir como las voces se apagaban y se alejaban y ella cerraba plácidamente los ojos para dormirse para siempre, en paz.




Grito
Artemis oyó un grito de su madre. Ignoraba si había habido anteriores, pero le pareció un grito horrible, de esos que te calan los huesos.
Artemis no pudo evitar mirar por la cámara de seguridad que tenía en el cuarto de su madre, pero no la vio, debería estar en el punto ciego de la cámara, justo delante de la ventana.
Subió.
Entró con cuidado, preguntando en voz alta a su madre si se encontraba bien. Nadie respondió.
Una vez dentro vio que su madre estaba de espaldas, mirando hacia fuera, sin moverse. Llevaba un bonito vestido blanco que le había regalado su padre. Avanzo lentamente hacia ella, analizando la situación.
Justo al llegar donde estaba le toco el hombro. Estaba liso y frio como el mármol.
"¿Mamá?" fue lo único que susurro Artemis, antes de girar el cuerpo sin vida de su madre y encontrarse a la capitana Canija delante, con una gran espada, que dijo:
- Sorpresa!



Abismo
La madre de Artemis llevaba cinco días soñando lo mismo. Ella andaba por una montaña, entre los cantos de los pájaros y notando como las piedrecitas y la hierba le acariciaba los pies. De repente, todo parecía oscurecer y se encontraba dando el último paso antes de caer por un barranco. Caía largos ratos, ahogándose en sus gritos en lo que parecía ser un gran abismo en la tierra, de fondo negro y amenazante. Siempre despertaba con las sabanas mojadas de sudor.
Era una pesadilla que la atormentaba cada día y le impedía conciliar el sueño de una manera normal. El solo hecho de pensar en cómo la rozaba el aire, extrañamente caliente, al caer, le producía escalofríos.
Un día Juliet observo el hecho que la madre de Artemis llevaba días sudando severamente y, junto con Artemis, vio en las cámaras que tenía muchas pesadillas.
Como era imposible mantener un diálogo normal con ella, a causa de su enfermedad, Artemis le recetó él mismo unos medicamentos especiales, que parecieron surgir efecto los primeros días, pero los siguientes vieron que el problema incluso había aumentado.
Artemis intentó mantener una conversación con ella, de la que solo sacó "No, el abismo no por favor no, no,no,no..." de la boca de su madre.
Así ella continuó soñando con el abismo un día detrás de otro, hasta el fin de sus días, el cual vio como no despertaba al caer, sino que iba cayendo infinitamente viendo aproximarse esa mancha roja, que la engullo para siempre.